Oasis: Be Here Now (1997)

2.5

Noel Gallagher una vez dijo que todo lo que tenía que decir lo había dicho en “Rock ‘n’ Roll Star” y “Cigarrettes & Alcohol”, grandes canciones de un gran álbum, himnos bohemios a la vez que viñetas sociales bastante críticas (sobre todo en el caso de la segunda). Y bien, tenía razón. Para la llegada del tercer álbum de Oasis, la banda era la máxima sensación en todo el mundo, y ya no tenía nada qué decir.

Be Here Now es interesante, porque en su historia reside uno de los casos quintaesenciales de la Burbuja de Hype (TM): debido a que la crítica apenas si notó la existencia de sus dos antecesores —los cuales fueron reivindicados como obras maestras—, los medios comenzó a inflar a la banda sobremanera a manera de disculpa, creando una expectativa imposible para el siguiente álbum. Mientras tanto, los hermanos Gallagher estaban ocupados drogándose, peleando y maldiciendo a Blur. Cuando se dieron cuenta de que tenían que superar a Definitely Maybe y Morning Glory so pena de dejar de ser la banda más grande del universo, las cosas se salieron de control: Noel se encerraba por días a componer forzadamente las piezas más épicas que pudiese, las drogas aumentaron en cantidad y, en general, se esmeraron por ser un dolor en el ano más que nunca entre ellos mismos y con los medios. Esto sumado a que no tenían ya nada que decir, no podía resultar en nada bueno.

Muy bien: si ya estás versado en esto, lo más probable es que esperes a que arremeta contra el álbum con todo, de la misma manera en que millones de críticos no tan atractivos como yo ya lo han hecho. Sin embargo, no es el caso: Be Here Now tiene excelentes canciones. Abre con toda la energía del mundo con “D’You Know What I Mean?” y “My Big Mouth”. La balada psicodélica “Magic Pie” extiende su coda de manera innecesaria, pero se lo perdonas porque la encantadora “Stand By Me” es incluso mejor que “Wonderwall”. Por un momento, te preguntas cómo es que el álbum es tan odiado… la respuesta está en los siguientes tracks, con los que termina la racha de excelencia.

Había equilibrio en los dos álbumes anteriores: por cada “Supersonic” había una “Digsy’s Dinner”, por cada “Hey Now” había una “She’s Electric”. Sin embargo, aquí todas las canciones duran de cinco a siete minutos y cuentan con codas extensas que terminan empalagando. Todo el cuerpo del álbum parece estar formado de estribillos sin una buena canción que los sostenga o buenas ideas sin un estribillo satisfactorio. No son tan malas: si escuchas cada canción individualmente, te sorprenderás ante lo mucho que la aprecias separada del conjunto.

Haz el experimento: busca cada una en YouTube, y verás que siempre habrá alguien comentando que se trata del único track salvable en un álbum mediocre. Solo destacan “The Girl in the Dirty Shirt” por ser una especie de versión ebria pero encantadora de “Wonderwall”, “Don’t Go Away” por ser una absoluta joya de canción de amor, con el protagonista manifestando su dolor ante no poder expresar lo que siente tan bien como quisiera, y la insulsa “Fade In-Out”, tan solo para escuchar a Liam gritar y a Johnny Depp tocar guitarra. Con un recorte, Be Here Now ascendería al menos a un trabajo al que le daría tres estrellas, y existen muchos fan-edits en Internet, pero por desgracia no puedo reseñar un fan-edit como si fuera el trabajo original.

“All Around the World” es un maravilloso desastre. Comienza agradable, y se comienza a prolongar. Y a prolongar. Cambia de clave. Y luego cambia de clave de nuevo. Y luego vuelve al verso, y luego el coro de nuevo, como si quisiera superar a “Champagne Supernova” a base de autoindulgencia y no de encanto. Esta aberacción es el ejemplo perfecto de todo lo que está mal en el álbum: una buena canción inflada a lo que su creador creyó serían propociones épicas, pero que terminan indigestando. El vídeo musical hace un gran trabajo representándola visualmente: vemos a la banda ataviada como The Beatles en el submarino amarillo, pero la animación es fea y grotesca. “Imaginen lo mejor que hubiese sido “Hey Jude” con tres cambios de clave hacia el final” nos decía Noel por aquel entonces. Sí, claro, Noel. ¿Alguna vez escuchaste hablar del “menos es más”?

Naturalmente, la Burbuja de Hype™ reventó y las leyes de la naturaleza nerd hicieron su trabajo: la crítica y la audiencia, que alabó al álbum como una obra maestra al principio, al poco tiempo se empezó a dar cuenta de algunos errores, para luego darse cuenta de otros más, exagerarlos, y volver a Be Here Now un pésimo álbum en la opinión pública. Oasis jamás recobraría el estatus que tenía apenas el año anterior al  lanzamiento del álbum, y de hecho aún cargan con cierto estigma hasta nuestros días.

It’s the sound of a bunch of guys on coke, in the studio, not giving a fuck, nos dijo Noel Gallagher, y tiene toda la razón. Si estás sobrio, necesitarás tomar algo de aire antes de atreverte a escuchar este braggadocio fatuo de setenta minutos. Pero si estás muy deprimido o muy drogado o en una carretera, poner Be Here Now podría ser la decisión correcta: es estúpidamente largo, vistoso, y ruidoso, con decenas de tracks de guitarra eléctrica sobrepuestas una con la otra; además, es la última vez que Oasis sonaría como en sus primeros días, pues tras este álbum abandonan Guigsy, Bonehead, y gran parte de la voz de Liam. Be Here Now acaba con el sonido de unos pasos saliendo por una puerta, la cual cierra de azotón: el sonido del britpop muriendo.

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