Pixies: Head Carrier (2016)

3.5

Con la llegada de Paz Lenchantin (A Perfect Circle, Queens of the Stone Age, Zwan), Pixies es una banda completa otra vez y, en cierto modo, una nueva. A lo largo de sus entrevistas previas al lanzamiento de Head Carrier, si algo era notorio era el buen humor de todos los integrantes: Joey, David y Charles se escuchaban felices de estar creando música nuevamente, emocionados en las numerosas sesiones que se pueden ver en YouTube, siempre comentando lo bien que Paz encaja con ellos. Es difícil no escuchar este ánimo de sinergia en Head Carrier, un disco que, a pesar de regresar al rock puro y duro de los inicios del grupo, lo hace desde un ángulo más melódico y directo.

En efecto, aquí no se van a encontrar los cambios súbitos y violentos de temas de Doolittle como “I Bleed” o “Dead”, pero sí los grandes estribillos de “Velouria” en temas como “Classic Masher” —que bien pudo haber sido una canción del mejor Weezer— o “Bel Esprit”, con Charles haciendo dueto vocal con Paz en un momento extático. Cuando los primeros discos de Pixies fueron compuestos, Charles y compañía eran adolescentes inquietos y con poco presupuesto, capaces de engendrar números psicóticos como “Something Against You” y grabar en un baño para obtener un eco. Ahora, ya consolidados y con Tom Dalgety (Royal Blood) como productor, el sonido está más limpio que nunca y la mezcla deja escuchar cada detalle.

Esto quita cierto filo punk, pero recompensa en el sentido de que los Pixies siguen sonando como ácido sulfúrico comprimido: “Tenement Song” tiene secciones tan ricas que se vuelve una demostración de los talentos de los cuatro miembros del grupo. Joey Santiago en particular debe estar muy satisfecho con sus líneas lunáticas de guitarra tomando protagonismo en riffs como el de “Might As Well Be Gone” y la explosión inesperada del solo de “Oona”; aparece también en el intermedio del stomping de letra á la Jarvis Cocker que es “Talent” y en el de “Baal’s Back”, un certero e irresistible screamer que se ha ganado su lugar al lado de “Tame” y “Rock Music”.

Esta nueva banda se permite ver hacia atrás en una divertidísima “Um Chagga Lagga” que nos trae por un momento de vuelta a Surfer Rosa, así como “All I Think About Now”, una conmovedora carta de despedida y agradecimiento a Kim Deal, cantada por Paz Lenchantin y marcada por sencillos cambios de acordes anunciados con el crunch de las guitarras eléctricas. Head Carrier es un disco de sutilezas y riqueza en lugar de violencia, y se despide con una hermosa “All the Saints”, con límpidos rasgueos acústicos y una letra que bien podría actuar de elegía de Charles hacía ídolos (“santos”) muertos (David Bowie es lo primero que se viene a la cabeza), y como reflexión sobre su estatus en el mundo musical actual. Pixies nunca será una sensación nuevamente, pero es una banda sana, madura y llena de energía, y Head Carrier es un placer de escuchar de principio a fin.

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