Arcade Fire: Everything Now (2017)

3.0

Esperar un nuevo Funeral de parte de Arcade Fire se vuelve aún más ingenuo cuando analizas su discografía y te das cuenta de que básicamente cuenta la historia de la muerte de lo orgánico ante lo artificial. Visto así, su reciente incursión en el dance-rock se vuelve menos una fase y más una consecuencia lógica. Después del titánico Reflektor no había una escala mayor que abarcar, por lo cual tiene sentido que el siguiente paso sea un álbum de duración más amigable. Algo que también tiene sentido, es que después de cuatro álbumes llenos de letanías hacia una era que ha quedado atrás, el siguiente esté completamente inmerso en la posmodernidad.

Como la portada indica, Everything Now es la desolación de los suburbios de los cuales cantaban en aquel premiado disco de 2010 que los convirtió en superestrellas. A pesar de apuntarle directamente a tener hits bailables, se trata del trabajo más oscuro de los canadienses, una pesadilla sintética. Incluso las épicas pesimistas de Neon Bible dejaban ver algo de pasión; Everything Now sonará —superficialmente— más alegre, pero te deja con una sensación de deriva aún mayor. Es un álbum sin respuestas, un cúmulo de canciones desesperadas encerradas en un bucle de contenido infinito por el intro y por la outro.

La idea que hizo germinar Everything Now llegó cuando Win Butler escuchó una conversación ajena donde alguien, tras haber hecho un binge watching de The Sopranos completa en un fin de semana, se quejó de que no había más. De repente, estaba todo muy claro: como una sociedad, nos hemos convertido en esos niños berrinchudos que lo quieren todo ahora. ¿Y quienes han sido los malos padres responsables? Las corporaciones. Siendo Arcade Fire una banda que se ha caracterizado por promocionar sus álbumes de la manera más original, se armó una performance virtual en la que ahora es dirigida por Everything Now Corp, responsable de una atroz e hilarante edición de los vídeos de sus singles y de un penoso posteo de memes en las redes sociales del grupo. Ecos de años de publicidad nefasta en YouTube y vergonzosos intentos de llegarle a los jóvenes que hemos visto en Internet llegan a la mente con esta sátira.

Algo más arriesgado llegó cuando, en respuesta a un artículo de Stereogum que básicamente es la típica postura tonta de “ahora debemos opinar que esta banda es mala porque ya los amamos por mucho tiempo”, publicaron una reseña paródica desde el imaginado punto de vista de alguien que ni siquiera ha escuchado el nuevo álbum, en el portal falso Stereoyum. Para quienes rodamos los ojos con sus “Premature Evaluation” —reseñas de primera impresión hechas con prisa y por puro clickbait— y leemos mucha prensa musical, el texto es hilarante: saben exactamente qué palabras usan muchos de los críticos y los prejuicios que cometen. Incluso rematan su texto prediciendo que de todos modos, digan lo que digan, al final pondrán el disco en el top del año, porque a fin de cuentas, son Arcade Fire.

Pero Everything Now es tan divisivo que es poco probable que aparezca en muchos tops al final del año. Win asegura que la mejor lección que aprendió de su amigo David Bowie fue no pensar en la audiencia, y en consecuencia este es uno de esos cambios de estilo que generan polémica sobre la supuesta “caída” del artista, como le sucedió numerosas veces a Bowie. De hecho, podemos escuchar algo de su influencia vocal en los falsetes que rematan los versos de “Signs of Life”, crítica al hedonismo disfrazada de himno de pista de baile. Esa es la propuesta del title track, que parece celebrar la cultura de la inmediatez con un bellísimo número estilo ABBA, pero una vez que te fijas en la letra, lo hace desde la derrotada perspectiva de un adicto, como todos nosotros.

También “Chemistry” es parte de la ironía, una canción sobre una bebida energética ficticia, una parodia de hits sexistas como “Blurred Lines”. Es el tema más risible pero la concocción más ecléctica del disco, un número tropical que de alguna manera logra integrar guitarras eléctricas gordas a la mezcla de manera impecable. Mucho más directa es “Creature Comfort”, puro Arcade Fire clásico bajo un mecánico, cambiante y paranoide new wave donde Win y Régine hablan sobre chicos y chicas deprimidos y con problemas de autoimagen, que no saben qué hacer con su vida y buscan la fama como único consuelo; la crisis millennial, en unas cuantas y duras líneas.

La imagen es posteriormente reciclada en “Good God Damn”, protagonizada por un bajo adictivo y enarbolando un juego de palabras algo complicado de traducir, sobre una persona al borde de terminar con su vida, preguntándose si existirá un god (un dios) o un damn (que haya alguien a quien le importes un carajo). Incluso “Peter Pan” resulta ser bastante oscura: estos Peter y Wendy no quieren solo no crecer, quieren no morir. El contrapunto de sintetizador chillante que hace de lamento en el vacío electrónico (Win literalmente lo anuncia como una voz al terminar su verso con un saying).

El álbum emplea sus mayores fortalezas en la segunda mitad. “Electric Blue” es la versión desolada de “Sprawl II” —el vídeo musical, con Régine de negro entre un montón de basura, contrasta con la euforia del vídeo de la segunda— y es el epítome del disco en un aspecto expresivo (o sea, la mejor manera musical de entregar el mensaje): una tristeza (blue) eléctrica, sintética, rayando en lo robótico, como la instrumentación y la voz. Una enajenante “Put Your Money On Me” es el sistema hablando como si fuera un amante tóxico y posesivo, y “We Don’t Deserve Love” finalmente deja florecer un pathos cálido para finalizar el disco con otro de los clásicos grandes finales de Arcade Fire.

La clave para entender Everything Now está en las dos partes de “Infinite Content”, una representación de nuestra manía por querer más —Infinite content / We’re infinitely content (“contenido infinito, estamos infinitamente satisfechos”)—, la ironía siendo que se trata de una canción repetitiva y corta. La broma se torna aún más pesada con la línea all your money’s already spent on it (“todo tu dinero ya está gastado en él”); luego, la canción regresa acústica pero exactamente igual: es el contenido infinito regurgitado con un diferente disfraz, al igual que mucho del contenido mainstream que consumimos —y por el que pagamos—.

Es una lección similar a la del paratexto en redes sociales, como las noticias falsas ridículas sobre la banda esparcidas por la banda misma, que incluso este autor ha llegado a creerse. Arcade Fire tiene en esta fase una postura combativa, no solo con el sistema sino también con el individuo por crearlo y nutrirlo —pues como banda pertenecen a él—, y así como te sientes tonto cuando te enteras de que no, no están vendiendo fidget spinners USB de 100 dólares —el sitio siempre dijo “sold out”—, Everything Now puede resultar odioso para quienes ven a Arcade Fire como una banda pretenciosa. Y quizá lo sea, pero es también una banda valiente en cuanto a abordar conceptos ambiciosos, temáticas arriesgadas y diversos géneros musicales, así el resultado no sea siempre excelente.

b621735b2524605d6891f6674ef0daa2.1000x1000x1

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s